foto: redes sociales
La selección de Marruecos logró una contundente victoria de 3-0 sobre Canadá, asegurando su lugar en los cuartos de final del Mundial de 2026. En este partido, celebrado en un ambiente de alta tensión, Marruecos mostró una combinación de solidez defensiva y eficacia ofensiva que resultó decisiva en el desenlace del encuentro.
Desde el inicio, Canadá buscó imponer su juego, presionando a una Marruecos que parecía un poco desubicada en los primeros minutos. Sin embargo, la figura del portero Yassine Bounou se destacó como un baluarte en la portería, llevando a cabo intervenciones clave que mantuvieron el marcador en cero durante la primera mitad. Uno de sus momentos más relevantes llegó a los 10 minutos, cuando evitó que un remate peligroso de Tani Oluwaseyi se convirtiera en el primer gol del encuentro.
El trámite del partido cambió de manera significativa en el segundo tiempo, cuando un tiro libre ejecutado por Achraf Hakimi resultó en un gol de Azzedine Ounahi, quien desde fuera del área sorprendió al portero canadiense con un potente disparo en el minuto 50. Este gol no solo representó el primer tanto del partido, sino que también fue un fuerte golpe psicológico para el equipo canadiense, que había demostrado ser competitiva en los inicios del encuentro.
A pesar del revés, Canadá no se rindió. El equipo dirigido por Jesse Marsch intentó reorganizarse y mostró orgullo en su respuesta, empujando en busca del empate. No obstante, Marruecos, con una defensa sólida, gestionó la ventaja con madurez, eligiendo sabiamente los momentos para lanzar contragolpes. Uno de esos ataques culminó con una brillante asistencia de Brahim, quien sirvió a Ounahi para su segundo gol en el 82. Este doblete fue un reflejo del talento emergente del centrocampista, que se hizo un nombre en este Mundial tras anotar solo dos goles en toda la temporada actual.
Con el partido prácticamente asegurado, Soufiane Rahimi, que había estado activo en la ofensiva, selló el destino del encuentro con un tercer gol en el agregado, después de que su remate anterior se estrellara en el travesaño. Esta anotación fue el resultado de un contraataque rápido y efectivo que reflejó el estilo agresivo y dinámico de Marruecos, que ha sido un sello distintivo de su juego en el torneo.
Marruecos, que había llegado a las semifinales en el anterior Mundial en Catar, ha demostrado una notable capacidad para adaptarse y crecer en situaciones difíciles. La victoria de este sábado los coloca como riesgosos contendientes en la búsqueda de la gloria mundial, y el equipo ahora espera rival, que surgirá del partido entre Paraguay y Francia.
El seleccionador Mohamed Ouahbi había anticipado que este sería uno de los encuentros más complicados para su equipo, y aunque el resultado final no reflejó el rigor del campo de juego, sí validó su habilidad para sobreponerse a la presión. Con un estilo de juego basado en la resistencia y la estrategia, Marruecos apunta a dejar su huella nuevamente en el torneo, reafirmando su estatus entre los mejores del fútbol mundial.
La comunidad futbolística ahora tiene los ojos puestos en el próximo enfrentamiento de Marruecos, donde se decidirá si se enfrentará a Paraguay o a Francia en su camino hacia la final del Mundial 2026.
















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