Casi a la misma hora en que retornaban a clase por el puente Francisco de Paula Santander, los jóvenes, niños y niñas residentes en Venezuela, en sentido contrario un nutrido grupo de colombianos acompañados por el Alcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez-París Lobo, hacía el tránsito contrario para regresar a sus puestos de trabajo.
Con carnet laboral en mano uno a uno de los colombianos residentes en Cúcuta, que presta su mano de obra en las fábricas y factorías del municipio venezolano Pedro María Ureña, fueron ingresando a la nación vecina en presencia de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana.
La apertura del corredor humanitario ahora para trabajadores colombianos en Venezuela, en un aproximado de 800, fue destacada por el gobernante de los cucuteños, quien advirtió que podría darse el paso de los primeros vehículos de carga este lunes en horas de la noche.
Esta posibilidad para los trabajadores de la frontera, le fue manifestada al Secretario General de la OEA, Luis Leonardo Almagro Lemes, quien estuvo presente en la línea divisoria entre Colombia y Venezuela el sábado 6 de septiembre, al aceptar una invitación del mandatario cucuteño, con quien visitó los albergues dispuestos para afrontar la crisis humanitaria generada por el cierre de frontera y la deportación masiva de colombianos, tras la medidas dispuestas por el gobierno de la nación vecina.
















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