Familias de Cúcuta y Tibú, víctimas del conflicto armado, logran regresar a sus hogares y recibir una reparación integral al ser beneficiarias de restitución de tierras. Un total de 55 hectáreas se suman a las 1.620 ya restituidas en Norte de Santander. Gracias a los beneficios de la ley, podrán empezar nuevamente a explotar sus predios como lo hacían antes de ser despojados de sus terrenos por cuenta de grupos paramilitares y guerrilleros del ELN.
Dando oportuno cumplimiento a la orden de un juez especializado en restitución de tierras que beneficia a dos nuevas familias en Norte de Santander, funcionarios de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) en este departamento se dieron cita en el municipio de Tibú y el corregimiento de Agua Clara, zona rural de Cúcuta, para hacer entrega formal de los predios a familias que habían abandonado sus terrenos por cuenta del conflicto armado que se vivió en la región en la década de los 90.
La entrega se realizó inicialmente en el municipio de Tibú, finca Santa Mónica, hasta donde llegaron los funcionarios de la Unidad de Restitución de Tierras, acompañados de la Fuerza Pública para hacer la entrega formal de este predio de 40 hectáreas, del cual se apoderaron guerrilleros del ELN en el año de 1991.
Igual procedimiento se llevó a cabo en zona rural de Cúcuta, donde se entregaron 15 hectáreas que corresponden a la Parcela 7 Santa Mónica, en la vereda Agua Clara. Una familia compuesta por ocho personas, en su momento cuatro de ellos menores de edad, debieron desplazarse luego de que paramilitares al mando de Jorge Laverde, en el año 2000, incineraran su vivienda y los obligaran a dejar abandonados sus cultivos de plátano y arroz.
En total fueron restituidas 55 hectáreas de tierra y las familias beneficiadas recibieron, gracias a la sentencia del juez de restitución, alivio de pasivos, subsidio de vivienda, proyectos productivos, inclusión a los programas educativos del Sena y garantías de seguridad por parte de las fuerzas militares. Las familias que regresaron a sus terrenos, hoy disfrutan de sus tierras y están seguros de retomar sus vidas y aportar a la productividad de esta zona del país.
Gracias al trabajo de la Dirección Territorial Norte de Santander, hasta la fecha se han restituido cerca de 1.675 hectáreas, lo que corresponde a 114 fallos a favor de colombianos que fueron víctimas del desplazamiento en este departamento y que ahora pueden disfrutar de estas prósperas tierras.
















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