Al menos 22 mujeres y 44 niños indígenas que se ubicaban estratégicamente en puntos del sector céntrico de Cúcuta, para pedir limosna, fueron extraditados a su lugar de origen, Ecuador, tras procedimientos conjuntos de la Alcaldía de Cúcuta, a través de la Secretaría de Gobierno y Convivencia Ciudadana con Migración Colombia, informó David Castillo Calderón.
Según el funcionario, el proceso de deportación, inició luego de que Migración Colombia, comprobara que las cédulas de ciudadanía presentadas por las madres de los menores indígenas, eran falsas o en el peor de los casos no mostraran documento de identidad alguno.
La acción de la Administración Municipal, fue motivada por el lamentable estado que presentaban tanto niños como niñas, quienes al abrigo de sus progenitoras, eran sometidos a pedir limosna en las esquinas de los semáforos y a dormir incluso a la intemperie, precisó el titular de Gobierno y Convivencia Ciudadana.
Con ese precedente y en aras de proteger el vínculo familiar, madre e hijo, que es uno de los derechos fundamentales de los niños, en la Carta Política, las 66 personas entre mujeres y niños, fueron embarcadas en un avión de la Policía Nacional hacia Bogotá y desde la capital del país, remitidos a Ipiales (Nariño) para ser puestos en el puente de Rumichaca, frontera sur de Colombia con Ecuador.
Este procedimiento, salió a la luz pública, cuando Castillo Calderón, entregó el informe de la Secretaría de Gobierno y Convivencia Ciudadana, en la última reunión del Consejo Municipal de Política Social Compos, que presidía en representación del Alcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez-París Lobo.
Prensa Alcaldía














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