En un escenario donde el fraude digital no da tregua y la presión regulatoria aumenta, las empresas en Colombia están entrando en una nueva era de responsabilidad. Ya no basta con prometer seguridad; ahora, las plataformas deben pasar a estándares verificables para garantizar la protección de la información de sus usuarios.
El panorama es desafiante. Según cifras de la Policía Nacional, durante el año 2025 se registraron 62.299 denuncias por delitos informáticos en el país. Ante este incremento, el Congreso de la República avanza en un proyecto de ley que endurecería las sanciones, contemplando multas de hasta el 5% de los ingresos operacionales para las compañías que incumplan con la debida protección de datos personales.
La brecha en el ecosistema Fintech
A pesar de que en el país operan más de 410 fintechs (según el Finnovista Fintech Radar Colombia 2025), existe una brecha crítica: solo una pequeña fracción de estas plataformas cuenta con certificaciones internacionales como la ISO/IEC 27001:2022. Este estándar global es el que audita de manera independiente si los sistemas de seguridad de la información son realmente robustos.
Este déficit cobra mayor relevancia con la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA), que ya no solo analiza datos, sino que ejecuta operaciones financieras autónomas, como pagos a proveedores, nóminas y conciliaciones bancarias.
“Hoy el punto de quiebre es que la tecnología ya no solo procesa datos, sino que toma acciones sobre el dinero. Eso cambia completamente el estándar de seguridad que el mercado debería exigir», señala Benito de Ruschi, CPO y cofundador de Payana.
La confianza ya no puede ser solo declarativa
El impacto de una brecha de seguridad es devastador. A nivel global, el costo promedio de un ataque cibernético alcanzó los USD 4,44 millones en 2025, de acuerdo con informes de IBM. Esta realidad está transformando las decisiones de negocio; sectores con alta exposición, como la salud y la manufactura, están empezando a exigir certificaciones internacionales a sus proveedores tecnológicos como condición innegociable para contratar.
En respuesta a esta tendencia, plataformas como Payana, que automatiza procesos contables para más de 1.500 empresas en América Latina, anunció recientemente la obtención de la certificación ISO/IEC 27001:2022. Según sus directivos, este estándar se volverá obligatorio para sobrevivir en el mercado más rápido de lo esperado.
Hacia un estándar obligatorio
A medida que la regulación avanza y la IA se expande en los procesos financieros, la seguridad certificada está dejando de ser un «plus» para convertirse en un requisito de entrada. Las empresas colombianas se enfrentan al reto de profesionalizar sus esquemas de defensa, entendiendo que, en la economía digital de 2026, la confianza se demuestra con auditorías, no con palabras.
















Discussion about this post