Egipto ha marcado un hito en su historia futbolística al clasificar por primera vez a los octavos de final de un Mundial, tras eliminar a Australia en una emocionante tanda de penaltis. El partido, que se disputó el 3 de julio de 2026, culminó en un empate 1-1 después de 120 minutos de juego. La victoria por 4-2 en la definición desde el punto penalti cimentó el lugar de Egipto entre los 16 mejores del torneo que se celebra en Norteamérica.
El encuentro comenzó con una rápida ventaja para Egipto, gracias a un gol de Emam Ashour en el minuto 12. Ashour conectó un cabezazo preciso tras un centro de Karim Hafez, poniendo a su equipo en una posición favorable desde el arranque. Sin embargo, Australia no se rindió y buscó la manera de igualar el marcador.
La igualada llegó en el minuto 55, en una jugada que se tornó desafortunada para Egipto. Aiden O’Neill cometió un tiro libre, el cual fue desviado por Mohamed Hany, quien anotó en propia puerta, convirtiéndose en el segundo jugador en la historia de la Copa del Mundo en marcar dos autogoles en una misma edición.
El final del tiempo reglamentario y la prórroga fueron intensos, con Egipto, que había mostrado un juego sólido, muy cerca de encontrar el gol que les diera la victoria. Australia, consciente de la presión, decidió realizar un cambio de portero en los últimos minutos, con la entrada de Matthew Ryan en lugar de Patrick Beach, buscando mejorar sus posibilidades en caso de llegar a penaltis.
La paridad llevó el emocionante enfrentamiento a la tanda de penaltis. El primer lanzamiento fue para Australia, pero Harry Souttar falló al elevar su tiro por encima del travesaño, generando un golpe inicial para el equipo australiano. El segundo turno fue para Egipto, donde Mahmoud Saber, quien había entrado en los últimos minutos del tiempo extra, anotó un penalti crucial.
Jackson Irvine de Australia logró empatar la serie después, pero la tónica continuó con Rami Rabia colocando nuevamente en ventaja a Egipto. Las emociones aumentaron cuando Awer Mabil empató la tanda, pero el gran Mohamed Salah, figura estelar del Liverpool, aumentó la ventaja, mostrando gran clase en su ejecución.
El momento decisivo se produjo cuando Lucas Herrington falló su penalti, impactando el balón al travesaño y dejando el camino libre para que Hossam Abdelmaguid anotara y sellara el destino de la selección egipcia, que ahora espera rival en octavos de final. Esta ha sido una jornada memorable para el fútbol egipcio, que por primera vez avanza a esta fase de un Mundial, destacando su crecimiento y evolución como selección.
















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