Venezuela mi Patria Querida
Rosy Peña, es una mujer nacida, en la Venezuela que mucha gente ama, a pesar de sus dificultades, ella desde niña, tuvo su inclinación por algo llamado sangre, medicamentos, presión arterial y todo lo que fuera medicina.
Sus padres, siempre la apoyaron, Rosy estudio en su liceo, como se le dice al colegio en el hermano país, con buenas calificaciones, ingresó a la amada Universidad Central De Venezuela, UCV, una de las mejores alma mater de América latina.
Ella antes de ingresar a la U, se fue tomando confianza y conociendo al ser humano y sus diversas partes del cuerpo, para estar más familiarizada con este.
UCV
Sale del liceo, y derecho ingresa a su amada universidad, fueron 7 años, donde aprendió muchas cosas, conoció amigos, pacientes, calles, avenidas, diversas fórmulas médicas y sobre todo se fue enamorando de su carrera que hoy en día le da su sustento diario.
Se destacó por sus calificaciones, por su disciplina pero sobre todo por el estudio al cerebro del ser humano, por eso ya tenía claro, que iba a especializarse en Neurocirugía. Y además su modelo a seguir era el médico Colombiano Rodolfo Llinás.
Al cabo de los 7 años, ella, esta pequeña, pero bella representante de la mujer Venezolana, se graduó con honores, esa ha sido una alegría maravillosa para sus padres y demás familiares.
Neurocirugía
Desde que Dios le otorgó esa oportunidad de decidir, la bella señorita Peña, se fue a estudiar otra parte de su medicina amada, esta vez no en su Venezuela, sino en EEUU. La ciudad que la recibió fue Arkanzas, allí por espacio de largo tiempo estudió Neurocirugía y como siempre cumplió ese sueño de todo latino de destacarse en otro país.
Pero Rosy no quedó allí, otra parte de su sueño era conocer al ciéntifico Llinás, ella, insistió hasta que pasó esto
“Le escribí un mail, al Doctor Llinás, él me respondió fácilmente, y accedió a que fuera a Nueva York, para saludarle y conocerle por un pequeño espacio en su laboratorio”
Ese fue el único contacto con el afamado médico, el tiempo pasó y de repente se enteró que el médico venía a un ciudad fronteriza muy conocida para ella Cúcuta.
Llinás
Ella no dudó, tomó un vuelo desde Caracas, hasta San Cristóbal, para Rosy fue un largo trayecto, pues deseaba llegar al aeropuerto de San Antonio, pero como ella dice “por falta de vuelos no pude llegar”
Llegó al aeropuerto de la ciudad andina, luego se trasladó con rumbo a San Antonio, para llegar a la ciudad destino de sus alegrías Cúcuta.
Como cómplice tuvo a su novio un neurocirujano , quien siempre la ha apoyado en todo. Eso es cosa del amor por dos cosas medicina y del corazón de verdad.
“Para mi e s maravilloso ver al Doctor Llinás” esas fueron parte de la palabras de la hermosa Rosy cuando volvió a ver al distinguido médico.
“Para mí el Doctor Llinás, es una motivación es tratar de dar una esperanza de vida a muchas personas”
Cuándo me respondió el mail, lo hizo con gusto, nos abrió sus puertas en Nueva York”
Ella fue una de las 2000 personas, que pudieron ver al médico en la biblioteca pública Julio Pérez Ferrero, el pasado viernes.
Al final y después de pasar por unas colas, filas o atascos Rosy peña, y su novio, Llegaron al momento sublime, hablar con el médico Llinás, por un espacio de tiempo largo, sin presión y felices por ese hecho.
Él se alegró cuando la volvió a saludar, con un efusivo abrazo y foto para las posteridad.
Esto es lo que desea ella que pase con el Doctor en Venezuela “ Espero que sí , que vaya a mi país”……“Esto es un sueño para Mi Claro que sí…”
Giovanny Hernández
Redactor
@metamorfosis38














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