conocida como la Reforma Laboral— cumple su primer año de vigencia, el tejido empresarial colombiano se prepara para un nuevo hito en su implementación. A partir del próximo 1 de julio de 2026, los empleadores deberán aplicar un ajuste significativo en la liquidación de los recargos por trabajo en días de descanso obligatorio, los cuales subirán al 90 %, como parte de la escalada gradual hacia el 100 % que se consolidará en 2027.
Este cambio no llega de manera aislada. Desde finales de 2025, el sector productivo ya ha debido adaptarse a una jornada nocturna extendida que comienza a las 7:00 p.m. y se extiende hasta las 6:00 a.m., lo que supuso una modificación en la base de cálculo para los recargos nocturnos (35 %) y las horas extras.
Un impacto acumulativo en los costos operativos
La combinación de ambos ajustes —la franja nocturna ampliada y el aumento del recargo dominical— representa un desafío financiero para las compañías, especialmente aquellas que operan de forma ininterrumpida. Según expertos en derecho laboral, la estructura de costos operativos está sufriendo una transformación que requiere revisión inmediata.
Daniel Contreras, socio de Godoy, destaca la complejidad de esta transición:
“La ampliación de la jornada nocturna marcó un punto de inflexión en la gestión laboral, porque incrementa de manera directa el costo de operación en actividades que tradicionalmente funcionaban hasta las 9:00 p.m. sin la necesidad de una remuneración adicional. Ahora, el efecto combinado entre esta jornada y el aumento del recargo dominical genera un impacto acumulativo en la nómina que muchas empresas aún están dimensionando”.
Sectores bajo mayor presión
Los sectores cuya naturaleza exige operación continua o en horarios extendidos, como el comercio minorista, la logística, la vigilancia, los servicios de BPO (Business Process Outsourcing) y la atención al cliente, son los que enfrentan el mayor ajuste. En estas industrias, el incremento del costo por hora trabajada —cuando coincide con nocturnidad y días festivos— obliga a una reingeniería de los turnos y de la gestión del talento humano.
Claves para la adaptación empresarial
Ante la entrada en vigor del nuevo recargo del 90 % el próximo mes de julio, la recomendación de los consultores es priorizar la capacidad de anticipación. La correcta implementación técnica en el software de nómina y la planeación estratégica de los turnos son pasos obligatorios para mantener la competitividad.
“Más que un cambio puntual, estamos frente a una transformación relevante del costo laboral en Colombia. La anticipación y la correcta implementación serán determinantes para evitar riesgos y mantener la competitividad”, concluye Contreras.
Las empresas colombianas deben, por tanto, realizar un ejercicio de auditoría interna sobre sus estructuras de costos actuales, asegurándose de que los sistemas de liquidación reflejen con exactitud los nuevos porcentajes. La meta es clara: garantizar el cumplimiento de la normativa vigente sin comprometer la sostenibilidad operativa del negocio en el corto y mediano plazo.
















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