El inicio de un nuevo ciclo académico no solo representa desafíos intelectuales, sino también una etapa de adaptación emocional y física para los más pequeños. Ante este panorama, diversos especialistas en desarrollo infantil destacan que el juego creativo y sensorial es una de las estrategias más efectivas para acompañar este proceso de manera positiva, tanto en el hogar como en el entorno escolar.
Beneficios del modelado en el desarrollo infantil
El uso de herramientas como las masas moldeables de Play-Doh, que cuentan con más de 70 años de trayectoria, permite a los niños potenciar habilidades fundamentales a través de la exploración manual:
- Habilidades Cognitivas y Motrices: El proceso de amasar y crear figuras fortalece la coordinación y la concentración.
- Aprendizaje Lúdico: Es un recurso transversal para enseñar de forma divertida letras, números, colores y figuras geométricas.
- Seguridad y Autonomía: Al ser un material «sin errores», donde las ideas se pueden transformar cuantas veces sea necesario, los niños desarrollan mayor confianza frente a los nuevos desafíos escolares.
Una estrategia para la gestión emocional
Más allá de lo académico, el juego sensorial actúa como un puente para que los niños expresen sus sentimientos durante la transición al aula.
“El uso de herramientas de juego creativo es una estrategia pedagógica y emocional clave para facilitar la transición de los niños y niñas de vuelta al aula. A través del modelado, pueden expresar lo que no pueden decir con palabras, lo que reduce la frustración”, señala Fabiola Vásquez, profesora e influencer especializada en educación.
Al integrar estas dinámicas en la rutina diaria, los padres y educadores no solo favorecen el desarrollo motor fino, sino que también contribuyen a generar experiencias de aprendizaje mucho más motivadoras y acordes a las necesidades del desarrollo infantil temprano.
















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