En el marco del Día Mundial de la Psoriasis, expertos y organizaciones de pacientes hacen un llamado a transformar la atención y percepción de esta enfermedad inflamatoria crónica que afecta al 2 % de la población mundial y cuyo impacto en la calidad de vida puede ser tan profundo como el de patologías graves como la diabetes, la depresión o el cáncer.
En América Latina, la prevalencia oscila entre el 1,3 % y el 3,3 %, siendo las zonas urbanas las más afectadas. En Colombia, los pacientes con psoriasis aún enfrentan barreras en el diagnóstico temprano, acceso limitado a tratamientos modernos y graves consecuencias emocionales y sociales.
“Muchos pacientes esperan años para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado. La psoriasis no solo afecta la piel, sino también la mente, la autoestima y la vida laboral”, explica Guillermo Gutiérrez, director de la Fundación de Apoyo a Pacientes con Enfermedades de la Piel (FUNDAPSO).
Una enfermedad que va más allá de lo visible
Aunque comúnmente se percibe como un problema dermatológico, la psoriasis es una enfermedad inflamatoria y sistémica que puede estar relacionada con otras condiciones como la artritis psoriásica o enfermedades cardiovasculares.
El 40 % de los casos son considerados moderados o severos, generando discapacidad y afectaciones psicológicas significativas.
De hecho, estudios internacionales revelan que el 9,7 % de los pacientes ha tenido pensamientos suicidas y más del 50 % asegura que su enfermedad afecta su vida diaria. Estas cifras demuestran la necesidad de una atención multidisciplinaria que integre el manejo médico con el apoyo emocional y social.
Impacto laboral y económico
El impacto de la psoriasis se extiende también al ámbito laboral: hasta un 60 % de los pacientes reporta ausentismo, con pérdidas de hasta 26 días laborales al año, lo que afecta su productividad y estabilidad económica.
Innovación y acceso: una prioridad pendiente
Aunque los avances médicos han revolucionado el tratamiento de la psoriasis con terapias biológicas más efectivas y seguras, muchos pacientes aún no logran acceder a ellas por barreras administrativas o de cobertura.
“Hoy la ciencia nos permite cambiar la historia de la enfermedad, devolviendo a los pacientes su confianza y calidad de vida. Pero necesitamos que la innovación llegue a todos”, subrayó Ana María Bravo, directora de Asuntos Médicos para Johnson & Johnson Innovative Medicine Latinoamérica Norte.
Mirar más allá de la piel
En este Día Mundial de la Psoriasis, organizaciones médicas y de pacientes reiteran que la enfermedad no se trata solo de un problema cutáneo. Requiere empatía, diagnóstico temprano, acceso equitativo a tratamientos innovadores y acompañamiento integral.
La psoriasis puede controlarse, pero solo si se detecta a tiempo y se aborda desde la ciencia, la empatía y la acción conjunta.
















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