Gramalote, Norte de Santander, 10 de octubre de 2024 – Tras catorce años de esfuerzos conjuntos, el Gobierno Nacional, a través del Fondo Adaptación, entregó oficialmente las 984 viviendas que conforman el nuevo Gramalote, un municipio devastado por un deslizamiento de tierra en 2010 y que hoy se erige como un ejemplo de recuperación y resiliencia ante los desastres naturales.
El evento de entrega fue encabezado por Carlos Carrillo Arenas, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y gerente encargado del Fondo Adaptación, quien celebró el fin de un proceso de reasentamiento que, con una inversión de más de $488 mil millones, no solo ha garantizado hogares seguros y dignos para los gramaloteros, sino también la creación de una infraestructura moderna y sostenible.







“Gramalote es la demostración de que el Gobierno Nacional puede llevar a cabo proyectos ambiciosos y exitosos. Este municipio ha resurgido, y ahora las familias tienen un futuro próspero por delante. No se trata solo de entregar viviendas, sino de reconstruir el tejido social y fortalecer el arraigo de una comunidad resiliente”, destacó Carrillo Arenas.
Las nuevas viviendas, diseñadas en conjunto con la comunidad y bajo principios de arquitectura bioclimática, ofrecen un entorno seguro para los habitantes, rodeado de espacios públicos que fomentan la convivencia y el bienestar. Además, la intervención incluyó la estabilización geotécnica del terreno, la instalación de redes de servicios públicos, y la construcción de infraestructura clave como una plaza de mercado, un hospital, una estación de policía y un polideportivo.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, elogió el compromiso del Gobierno Nacional en la creación de un modelo de reasentamiento que ha sido catalogado como un referente mundial en gestión del riesgo y adaptación al cambio climático. “Hoy Gramalote es un ejemplo de modernidad y resiliencia, gracias a su infraestructura y su gente”, afirmó.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega simbólica de escrituras a los últimos beneficiarios, entre ellos doña María del Carmen Valencia, de 100 años, quien con emoción recibió la documentación que la acredita como propietaria de su nueva casa.
El reasentamiento de Gramalote no solo es un triunfo en términos de infraestructura, sino también en la reactivación económica local. Hasta la fecha, se han desarrollado 171 planes de negocio con una inversión de más de $14 mil millones, involucrando a jóvenes, mujeres y asociaciones locales en proyectos productivos.
Durante la visita, Carrillo Arenas, junto al gobernador y las comunidades, recorrieron los nuevos espacios del municipio, anunciando además la creación de un Museo de Memoria Histórica, que servirá para recordar la importancia de la gestión del riesgo y el espíritu resiliente del pueblo gramalotero.
Hoy, Gramalote vuelve a ser un lugar próspero y seguro, símbolo de cómo el trabajo coordinado entre gobierno, comunidad y organismos internacionales puede transformar vidas y territorios.















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