Actualmente se estima que los casos por Covid-19 se están estabilizando y es por eso que se vuelve necesario agudizar los protocolos de seguridad y buscar estrategias que ayuden al país a contener la propagación y evitar un nuevo pico, que según las declaraciones de la alcaldesa podría ser el mes de abril.
Si bien, la vacuna es la solución más esperada, mientras se realiza todo el proceso en el país, otro aliado estratégico son las pruebas para detectar el virus. Sin embargo, aún persisten algunos mitos con relación a las pruebas rápidas como las serológicas o las de antígeno.
De hecho, en palabras de Francisco Velez, Director Ejecutivo para Latinoamerica Hispanohablante de Siemens Healthineers, “la pregunta principal que se hacen los ciudadanos es si se pueden utilizar las pruebas serológicas para saber si se padece o no de COVID-19 en un momento específico. La respuesta es no. Así como lo expresó el Ministro de Salud Fernando Ruíz, este tipo de pruebas son complementarias pero no diagnósticas.”
Esta prueba mide los anticuerpos que indican que el cuerpo ha respondido al virus, pero no puede distinguir si esto se debe a una infección activa o no. En los primeros días de una infección, cuando el cuerpo todavía está construyendo su respuesta inmune, es posible que no se detecten los anticuerpos, lo que puede dar como resultado un falso negativo en las pruebas serológicas.
Por otro lado, según la Organización Mundial de la Salud, las pruebas rápidas de antígenos, se deben usar cuando no se dispone de equipo de laboratorio especializado o personal de laboratorio para responder rápidamente a los brotes de COVID-19, en comunidades cerradas y semicerradas (como escuelas, residencias, prisiones o lugares de trabajo), cuando se dispone de recursos limitados y para apoyar las investigaciones de brotes o donde existe una transmisión comunitaria generalizada.
En general, estos dos tipos de pruebas se utilizan principalmente para entender cómo se desarrolla el virus y la respuesta inmune del cuerpo ante la enfermedad. Este tipo de pruebas y el seguimiento clínico ayudan a comprender si una persona que se ha recuperado de una infección tiene un menor riesgo de reinfección si se expone nuevamente al virus y son eficientes a la hora de detectar pacientes que pueden haber tenido la infección pero que nunca tuvieron síntomas. Otra razón para usar alguna de estas pruebas es que es posible encontrar a personas que hayan desarrollado anticuerpos y que puedan calificar como donantes de sangre para pacientes con enfermedad grave de COVID-19, como lo hemos evidenciado en los últimos meses.
Las pruebas rápidas de antígenos, además podrían llegar a ser una buena opción para los viajeros internacionales que ingresen al país por vía aérea, ya que es una prueba rápida que entrega resultados en solo 15 minutos, no requiere personal o equipo de laboratorio especializado y se puede realizar en el lugar, incluso en entornos no clínicos, siempre que un profesional de la salud pueda administrar la prueba.
“Siemens Healthineers tiene una cartera completa de pruebas COVID-19. Las diferentes pruebas se complementan entre sí y tienen un lugar único en el diagnóstico y seguimiento de los pacientes. Sin embargo, es importante tener en cuenta que aunque la prueba que se realice sea positiva, por ningún motivo se debe dejar de usar el tapabocas o dejar de practicar el distanciamiento social, ya que no hay información concluyente que indique que tener anticuerpos contra el Covid-19 ofrezca inmunidad o evite que una persona se vuelva a infectar”- Finalizó Vélez.
















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