En el marco de las publicaciones hechas en las últimas horas a través medios de comunicación digitales y de las redes sociales, en las que se afirma que se están haciendo exhumaciones, traslados y procesos temerarios con fallecidos al interior del Cementerio Central, la Secretaría de Salud aclara y desmiente dichas informaciones en función del bienestar mental y emocional de todos los cucuteños, en momentos en que el municipio vive una emergencia sanitaria por cuenta de la COVID-19.
Para conocimiento de la ciudadanía, es oportuno explicar los procesos y responsabilidades de las entidades territoriales de salud relacionadas con la gestión de cadáveres registrados como posibles casos de coronavirus, de acuerdo a las directrices emitidas por parte del Ministerio de Salud y Protección Social en el territorio nacional. 1. Evaluar la capacidad instalada con que cuenta el territorio frente a la disponibilidad de insumos, equipos y servicios funerarios para disposición final de cadáveres. 2. Realizar la articulación interinstitucional para atender los casos de muerte, definiendo procedimientos de actuación sectoriales e intersectoriales, personal implicado en mecanismos de comunicación y verificación de información, rutas de intervención (CRUE, áreas de epidemiologia, áreas de vigilancia sanitaria). 3. Fomentar la comunicación del riesgo a la comunidad y actores del sistema de salud, oportuna, objetiva y responsablemente. 4. Reportar de manera inmediata toda muerte confirmada o sospechosa de COVID-19 a la Dirección de Epidemiología y Demografía del MinSalud a los correos electrónicos [email protected] y estadí[email protected].
Dicho lo anterior, la situación que se registró a través de algunos medios y las redes sociales, corresponde a un deceso presentado en las instalaciones de la Clínica Medical Duarte de Cúcuta, en horas de la noche de este sábado 11 de abril de 2020.
Se trata de un ciudadano de 64 años, habitante de calle, que ingresó a dicha entidad el pasado 8 de abril por diversas afectaciones en su estado de salud, y a quien se le realizó la prueba para COVID-19; en este momento se está a la espera del resultado por parte del Instituto Nacional de Salud.
Tras su fallecimiento, el cadáver se categorizó como posible caso de COVID-19, y de inmediato se activaron los protocolos establecidos de acuerdo a la guía de orientación del Ministerio de Salud y Protección Social para el manejo, traslado y disposición de cadáveres por Covid-19, en la que se establecen las medidas secuenciales relacionadas con dichos procesos.
Cabe destacar que los funcionarios que lideraron el proceso cumplieron con las medidas de prevención y protección establecidas en dicha circular.
Asimismo, se resalta la importancia en este tipo de casos de no poder presentar el cadáver a familiares ni realizar procesos de velación, con el fin de evitar nuevos focos de contagio de coronavirus, por lo cual se realizaron los procesos de inhumación cumpliendo con las medidas implementadas por las autoridades nacionales de la salud.
Así las cosas, a todo paciente en cuya historia clínica quede registrado un posible contagio de COVID-19, se le activará el protocolo para manejo de cadáveres como lo dispone la guía del Ministerio de Salud y Protección Social de acuerdo a sus orientaciones.
DATOS ALTERNOS A DESTACAR
Si una persona fallece por otra enfermedad distinta al coronavirus, el proceso de inhumación debe hacerse en el menor tiempo posible sin actos fúnebres y con un acompañamiento máximo de 7 personas.
Como ente territorial, la Secretaria de Salud hace auditorías a los Prestadores de Salud, al servicio funerario y al Cementerio Central, para garantizar que los procesos se estén haciendo debidamente como lo indican los lineamientos establecidos por el Ministerio de Salud y Protección Social.
MANEJO DEL CADÁVER
Una vez fallecido el paciente sospechoso de COVID-19, se cubren todos los orificios naturales con solución desinfectante, el cadáver se envuelve con todos los dispositivos que tenga instalados en la misma sábana que fue atendido en vida; luego se pasa el cadáver a una primera bolsa con cremallera y ahí se le aplican los desinfectantes al interior de la misma.
Luego se mete en otra bolsa y se repite el procedimiento. Después de esto, se llama al servicio funerario y este toma al paciente en el ataúd o contenedor para cremación, para que en el menor tiempo posible lo lleve al Cementerio donde se le realizará alguno de los dos procesos.
Ese ataúd debe ir sellado y el personal encargado de la inhumación debe cumplir con todos los procesos de bioseguridad para minimizar las posibilidades de contagio. Estas acciones de inhumación deben realizarse en el menor tiempo posible.
Posterior a ello se realizan limpiezas y desinfecciones continuas en el Cementerio Central para disminuir la carga viral en esta fase de mitigación del coronavirus en Cúcuta.

















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