La llegada de la temporada de vacaciones de mitad de año moviliza a miles de familias colombianas hacia carreteras, destinos turísticos y espacios al aire libre. Si bien es un periodo diseñado para el descanso, las estadísticas nacionales e internacionales revelan que es también una época donde se incrementa la incidencia de siniestros viales, emergencias médicas y accidentes de diversa índole.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes no son eventos fortuitos inevitables, sino riesgos que pueden mitigarse con supervisión y planeación. Por ejemplo, el ahogamiento es una de las principales causas de muerte accidental en el mundo, cobrando la vida de unas 300.000 personas al año, siendo los niños menores de cinco años la población con mayor riesgo. A esto se suman los siniestros viales, que en Colombia dejaron más de 7.000 fallecidos durante 2025, según cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
El factor humano: exceso de confianza y prevención
Para Alejandro Rivas, gerente de la Red Médica de emi Falck y Faculty del Centro de Entrenamiento CEMI para Colombia de la American Heart Association, la raíz de muchas emergencias radica en la subestimación del riesgo.
«La mayoría de los accidentes que vemos durante las vacaciones son prevenibles. Detrás de un ahogamiento, una caída o un choque suele haber factores como el exceso de confianza, el cansancio, la falta de supervisión o el incumplimiento de medidas básicas de seguridad. La prevención no limita el disfrute; por el contrario, permite vivirlo con tranquilidad», explicó Rivas.
Riesgos frecuentes y recomendaciones clave
Los especialistas han identificado que las consultas de urgencia en estas fechas suelen agruparse en categorías específicas. Para prevenir complicaciones, se recomienda actuar de manera preventiva:
- Siniestros viales: Evite conducir bajo los efectos del alcohol o con signos de fatiga. Respetar los límites de velocidad y realizar un mantenimiento preventivo al vehículo antes de salir a carretera son acciones determinantes para la seguridad.
- Emergencias acuáticas: La supervisión de menores en piscinas, ríos y playas debe ser permanente y sin distracciones. No basta con estar cerca; es necesario mantener contacto visual directo con los niños en todo momento.
- Salud y bienestar: Los golpes de calor, las quemaduras solares y la deshidratación son riesgos subestimados. Es indispensable utilizar protección solar, mantenerse hidratado con agua potable y consumir alimentos en establecimientos de procedencia confiable para evitar enfermedades gastrointestinales.
El valor de la preparación
Más allá de las acciones individuales, los expertos recomiendan integrar un «kit de seguridad» en la planificación del viaje. Esto incluye llevar un botiquín básico, portar documentos de identidad y de salud a la mano, y, fundamentalmente, identificar con antelación los centros de atención médica más cercanos al lugar de destino.
«Lo más importante es no bajar la guardia. Las vacaciones son una oportunidad para descansar y compartir en familia, pero también requieren responsabilidad. Viajar con tiempo, estar atentos a los niños y actuar de manera preventiva puede marcar la diferencia entre una experiencia agradable y una emergencia que cambie la vida de una familia», añadió Alejandro Rivas.
El compromiso de organizaciones como emi Falck es fomentar una cultura de autocuidado que permita a las familias colombianas disfrutar del receso escolar con la tranquilidad de haber tomado todas las precauciones necesarias. La seguridad, lejos de ser un impedimento para la diversión, es el cimiento necesario para que el descanso cumpla su objetivo: recargar energías y crear recuerdos positivos de forma segura.















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