En el marco de las estrategias de vigilancia y control territorial, la Superintendencia Nacional de Salud llevó a cabo una rigurosa jornada de inspección, vigilancia y seguimiento en el dispensario de medicamentos de la firma Logifarma, ubicado en el Centro Comercial Megamall de la ciudad de Valledupar. Este establecimiento es el encargado de suministrar los tratamientos y tecnologías en salud a la población afiliada a Proteger EPS, entidad que corresponde a la nueva denominación de la antigua Caja de Compensación Familiar Cajacopi.
Durante la auditoría técnica, los equipos especializados del organismo de control verificaron las condiciones reales de atención al usuario, los tiempos de espera en sala, los procesos internos de dispensación y la disponibilidad inmediata de las fórmulas prescritas por los profesionales médicos.
Disminución de quejas mediante el Plan 100
El despliegue operativo en la capital del Cesar coincide con la entrega de un balance institucional que demuestra un alivio progresivo en las fricciones que experimentan los afiliados al momento de reclamar sus prescripciones en las farmacias autorizadas del país.
“Gracias a las acciones implementadas en el marco del Plan 100, las quejas por entrega de medicamentos disminuyeron un 10% entre marzo y mayo de 2026”. — Juan David Duque, delegado para la Protección al Usuario de la Superintendencia Nacional de Salud.
Las directivas señalaron que este indicador positivo evidencia avances preliminares en la gestión de los diferentes operadores logísticos y valida el impacto de las estrategias de supervisión en tiempo real implementadas por la Supersalud a nivel nacional.
Alerta por barreras en medicamentos de control especial
Pese al panorama de mejora general, la inspección en Valledupar detectó fallas puntuales en la cadena de trámites administrativos que ponen en riesgo la continuidad de los tratamientos de alta complejidad. El equipo auditor identificó una retención injustificada en la entrega de un fármaco bajo estricta regulación estatal.
“En esta visita identificamos una situación especialmente preocupante relacionada con un medicamento de control especial cuya gestión debía adelantarse ante la Secretaría de Salud competente y que no estaba siendo tramitada oportunamente. Tras la intervención de la Superintendencia Nacional de Salud y el requerimiento realizado a las autoridades correspondientes, el medicamento apareció y se asumió el compromiso de entregarlo a la usuaria”. — Juan David Duque, delegado de la Supersalud.
El funcionario fue enfático al advertir el papel de coresponsabilidad que tienen los gobiernos locales en la gestión del inventario farmacéutico:
“Este caso evidencia la necesidad de que las entidades territoriales fortalezcan los mecanismos de seguimiento y previsión para evitar barreras en el acceso a los tratamientos. No puede ocurrir que un paciente, y mucho menos un niño, vea comprometida su atención por fallas en la gestión o por la falta de medidas oportunas para prevenir situaciones de desabastecimiento. Hemos dejado constancia de estos hallazgos para que las áreas competentes de la Supersalud adelanten las investigaciones y auditorías a que haya lugar”. — Juan David Duque, delegado para la Protección al Usuario.
La Superintendencia Nacional de Salud ratificó que mantendrá los controles físicos y las auditorías de fondo en los dispensarios de todo el territorio colombiano, con el firme propósito de derribar barreras administrativas, sancionar las conductas negligentes y promover el mejoramiento continuo de la calidad asistencial dentro del sistema general de seguridad social.
















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