Mayo se viste de morado a nivel global. El movimiento «Mayo Morado» (Purple May) se consolida este año como la plataforma ideal para visibilizar una realidad de salud pública silenciosa pero devastadora en Colombia y la región: el incremento de los casos de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), un término que engloba patologías crónicas como la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn.
Actualmente, se calcula que cerca de 40.000 personas en el país conviven con estas afecciones. Al tratarse de condiciones inmunológicas que inflaman el tracto digestivo de forma crónica, sus síntomas —tales como dolor abdominal severo, diarrea persistente, fatiga extrema y pérdida de peso— no solo deterioran el cuerpo, sino que impactan profundamente la salud mental, el desempeño laboral y el entorno familiar de quienes las padecen.
El reto del subcontrol: Una brecha por cerrar
A pesar de las mejoras en los protocolos de atención en Latinoamérica, el panorama del manejo clínico revela un desafío crítico: solo el 10% de los pacientes diagnosticados con EII ha alcanzado un control óptimo de su enfermedad. El 90% restante sigue expuesto a recaídas constantes, hospitalizaciones de urgencia y un deterioro progresivo de su calidad de vida, lo que además sobrecarga financieramente a los sistemas de salud.
“En la EII, además de manejar los síntomas, buscamos que cada persona pueda mantener su rutina, trabajo, estudio y bienestar. Por eso es fundamental un abordaje oportuno y continuo, un seguimiento cercano y metas claras de tratamiento, que nos permitan brindar el mejor control posible”, explicó Sergio Beltrán, Director de Asuntos Médicos para Johnson & Johnson Colombia.
Innovación y remisión profunda: El nuevo estándar
La buena noticia para los pacientes radica en la velocidad con la que avanza la ciencia. La conversación médica actual ha dado un giro definitivo hacia la innovación en salud, impulsada por la investigación clínica y el desarrollo de alternativas terapéuticas con novedosos mecanismos de acción orientados a la remisión profunda. Esto significa que los tratamientos ya no se limitan a calmar el dolor superficial, sino que buscan apagar la inflamación directamente desde la raíz celular y sanar los tejidos internos del intestino.
Estos avances biológicos y de precisión permiten a los gastroenterólogos y coloproctólogos individualizar las terapias, adaptándolas minuciosamente al perfil molecular y las necesidades específicas de cada paciente.
Compromiso con la calidad de vida
El abordaje integral de la EII requiere que Colombia fortalezca sus redes de diagnóstico temprano, dado que la detección en etapas iniciales evita daños anatómicos irreversibles en el sistema digestivo.
“Hablar de EII implica reconocer el impacto real que estas condiciones tienen en la vida diaria y la importancia de un abordaje basado en evidencia”, añadió el doctor Beltrán, concluyendo que el compromiso de organizaciones como Johnson & Johnson permanece firme en abrir caminos de investigación en áreas de alta necesidad médica para devolver la autonomía a los pacientes y permitirles seguir con sus vidas sin pausa.
















Discussion about this post