Un modelo sostenible que transforma territorios afectados por la tala ilegal
En un país que pierde más de 107.000 hectáreas de bosque natural cada año, una estrategia está demostrando que el aprovechamiento legal y sostenible de la madera no solo es posible, sino que representa una alternativa real frente a la deforestación.
Se trata de los Núcleos de Desarrollo Forestal y de Biodiversidad (NDFyB), que funcionan en 10 departamentos del país y permiten a comunidades rurales manejar los recursos forestales bajo criterios técnicos, sociales y ambientales. Estas áreas estratégicas ya movilizan parte importante de los más de 673.000 m³ de madera legal que se comercializan anualmente en Colombia.
Alianzas que abren mercados y generan oportunidades
Una de las iniciativas más destacadas es la Unión Temporal Red Sostenible (UTRS), conformada por FEDEMADERAS y el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS), con apoyo de USAID. Esta alianza desarrolló un plan de negocios que permitirá comercializar 150.000 m³ de madera legal proveniente de núcleos como Solano, Orotuyo, Charras y Puerto Kuway-Nueva York, en departamentos como Caquetá y Guaviare.
Además, se han generado más de 35 cartas de intención de compra por parte de empresarios de Barranquilla, Cali y Bogotá, interesados en productos provenientes de los NDFyB. Esto refuerza el potencial de la madera legal como alternativa productiva y ecológica en zonas con alta presión por actividades ilegales.
El rol clave del sector privado
Compañías como Maderas Smart World y otras agremiadas a FEDEMADERAS ya han iniciado operaciones comerciales con núcleos comunitarios. Según Evelin Serna, asesora del gremio, “la articulación logística y comercial con empresarios transformadores es clave para consolidar una cadena de suministro responsable y trazable”.
Estas alianzas permiten no solo el acceso a nuevos mercados, sino que fortalecen la economía de más de 4.000 familias que hoy dependen directamente del manejo sostenible del bosque.
Retos estructurales que limitan el crecimiento
A pesar de los avances, persisten barreras que obstaculizan la expansión del mercado de madera legal, como la falta de incentivos tributarios, los costos de las Tasas de Compensación Forestal, y la ausencia de clústeres productivos que optimicen precios y volúmenes de oferta.
“De los 59,5 millones de hectáreas de bosque natural que tiene Colombia, solo el 8,1 % cuenta con Planes de Manejo Forestal aprobados, lo que demuestra el bajo aprovechamiento legal actual”, afirma Juan Miguel Vásquez, director ejecutivo de FEDEMADERAS. Agrega que “es fundamental fortalecer la seguridad en zonas de alto riesgo, para que la bioeconomía sea realmente viable”.
Una oportunidad para proteger y prosperar
Con acciones concretas desde lo público y lo privado, Colombia avanza hacia un modelo que concibe al bosque como fuente de vida, ingresos y sostenibilidad. La comercialización de madera legal no solo protege la biodiversidad, sino que construye una nueva narrativa: el desarrollo local sí puede ir de la mano con la conservación ambiental.
















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