En un reciente operativo realizado en esta capital, la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) asestó un golpe al tráfico de drogas sintéticas, al capturar a un estudiante universitario y DJ de música electrónica, luego de reclamar una encomienda procedente de Bogotá que contenía popper, éxtasis y LSD.
Se trata de un hombre de 24 años, estudiante de octavo semestre de ingeniería de sistemas de una reconocida institución de educación superior local, quien además se desempeña como DJ de música electrónica en varios lugares reconocidos de la ciudad, actividad que aprovecharía para distribuir diferentes tipos de drogas sintéticas entre los jóvenes que frecuentan estos sitios.
El operativo fue realizado en la Zona Industrial de Cúcuta por uniformados del Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia (Ginad). Se incautaron 20 unidades de popper, 58 pastillas de éxtasis y un elemento mezclado con Dietilamida de Ácido Lisérgico (LSD) conocido como paisaje.
Al registrar el interior de un taxi que conducía el detenido, en la guantera y el radio de comunicaciones se hallaron ocho pastillas con características similares a las 50 que venían en la encomienda reclamada por el hombre en la empresa de envíos.
Llamó la atención una de las drogas ilícitas incautadas identificada como LSD la cual estaba impregnada en un rompecabezas en material de cartón con la imagen de un paisaje. Este elemento sería distribuido por fichas individuales con un valor entre $20.000 y $30.000. El trozo con LSD es puesto al interior de la boca del consumidor, quien la digiere absorbiendo la totalidad de la sustancia narcótica que surte efecto en aproximadamente 10 minutos.
El LSD produce alucinaciones y un estado de éxtasis que conlleva a mantener un alto grado de euforia que se prolonga hasta por 15 horas. Pasado el efecto el consumidor entra en un estado de depresión, agotamiento corporal y dolor de espalda, ya que la droga afecta directamente la médula espinal y su consumo continuo puede producir esquizofrenia, entre otras afectaciones para la salud.
Entre tanto, el popper es una sustancia líquida almacenada en frascos de vidrio que es absorbido vía bucal a través de la ingesta del gas que expele al destaparse y el éxtasis, que es de la familia de las anfetaminas, son pastillas compactas de diferentes colores y formas que se consumen con agua o bebidas alcohólicas.
Las dos últimas drogas sintéticas producen aceleración del ritmo cardíaco, exaltación del estado anímico y euforia durante las fiestas donde regularmente se consumen. El efecto es de cinco a diez horas. El consumo desproporcionado puede conllevar a generar un paro cardio respiratorio y hasta la muerte.
El valor de un frasco de popper es de $40.000 y el de cada pastilla de éxtasis es de $25.000. El mercado de estas sustancias al igual que el del LSD va dirigido a personas con altos ingresos económicos y los sitios donde se distribuyen generalmente son de estratos sociales altos.
El capturado por el delito de fabricación, tráfico y porte de estupefacientes fue dejado a disposición de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía, junto con los elementos incautados y el taxi inmovilizado, el cual sería utilizado para el transporte y entrega de las drogas sintéticas.














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