Reparación a Víctimas 1

La Secretaría de Víctimas, Paz y Posconflicto acompaña el proceso de Indemnización de víctimas en Norte de Santander

Quinientas víctimas del conflicto armado en Norte de Santander recibieron igual número de cartas de indemnización, por parte de la Unidad de Atención y Reparación a las Víctimas en una gran jornada de atención, que se llevó a cabo este miércoles en las instalaciones de la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero de Cúcuta.

Luis Fernando Niño López, secretario de Víctimas, Paz y Posconflicto, indicó que  los afectados por la guerra en el departamento hoy dan un paso más hacia su reparación, demostrando que sí es posible seguir adelante a pesar de las dificultades.

Aunque esta actividad ya se venía efectuando por parte de la Unidad de Atención y Reparación a las Víctimas, con apoyo de la Gobernación de Norte de Santander, esta jornada toma fuerza, al ser la que más población víctima ha recibido, a través de las cartas.

Según se conoció, el monto económico que reciben los familiares de las víctimas oscila entre 8 y 15 millones de pesos, según el hecho al que hayan estado sometidas.

El funcionario agregó que, aunque el dinero recibido no recuperará la felicidad perdida, es un acercamiento al fin del conflicto. “Saber de su fortaleza y de la capacidad que están demostrando para recuperar sus proyectos de vida nos llena de compromiso para seguir gestionando proyectos de paz”.

En contexto dijo que, si bien existen algunos municipios que no han sufrido tanto los golpes de la guerra en comparación con otros como Tibú, El Tarra, San Calixto y Teorama, la violencia directa o indirectamente ha golpeado a la mayoría de los habitantes de esta región.

“Sabemos del desconcierto del campesino que llega por primera vez a esta capital o a otros municipios, motivado por el desplazamiento, pero actualmente podemos decir que Cúcuta se ha convertido en el lugar donde muchas víctimas han decidido rehacer sus vidas y encontrar nuevas oportunidades”, manifestó Niño.

La historia

A ‘Isabel’ le desaparecieron uno de sus hijos hace varios años en uno de los municipios del Catatumbo, pero el amor de madre le ha impedido dejar de buscarlo. Tras este golpe en su vida, decidió que no solo iba a luchar por su hijo, sino por ella también.

Fue así que se capacitó en zapatería, tomó su indemnización, compró varias máquinas y comenzó a trabajar independiente para ganarse la vida nuevamente, con una actividad -que para ella- significa ayudar a otras personas a quitarles su dolor.

Su vida se transformó y ahora acompaña a otras mujeres que han pasado por lo mismo que ella en Cúcuta, lo que hace parte de uno de los servicios que ofrece la Secretaría de Víctimas, Paz y Posconflicto de Norte de Santander, al asesorar a esta población para que su indemnización le pueda generar mayor productividad.

Saniel Peñaranda, director de la Unidad de Victimas, indicó que todos los meses se entregan cartas de indemnización. “A partir de mayo, mes en el que tomé las riendas de la entidad, se han entregado alrededor de 1.287 cartas de indemnización”.

“Sabemos que es algo simbólico y que no hay dinero en el mundo que devuelva la vida de un ser querido o el dolor sufrido, pero sí queremos que sea un reconocimiento de que, como Estado, queremos acompañarles, que sepan que hoy hay unas instituciones comprometidas con los derechos de las víctimas y que esta carta que reciben será apenas una contribución a un futuro que, sin duda, debe ser mejor para todos”, puntualizó Peñaranda.