La Indiferencia Ante La Indigencia

La Indiferencia Ante La Indigencia

En el trajín diario de los cucuteños, recorriendo las calles de la ciudad, nos encontramos con una realidad que aunque se quiera pasar por alto y gritar a los cuatro vientos que no pasa nada, la indigencia crece y lo peor de todo, la indiferencia del ciudadano común y de los que nos gobiernan, se sigue manifestando, llegando al extremo de pasar por alto esta realidad.

Con estos argumentos sobre el tapete, dejamos abierta la discusión que se debe centrar en buscar soluciones a corto, mediano y largo plazo, que le permitan a estas personas valoradas por pocos y despreciadas por muchos, enmarcarse en un proceso de cambio que hará que por lo menos sientan que hacen parte de nuestra sociedad.

Estoy convencido que todos los seres humanos, tienen derecho a la realización personal, viviendo una existencia digna y a desarrollar su potencial, mereciendo ser valorados y respetados.

El derecho a ser inteligente es un derecho universal al igual que el derecho a vivir en un mundo de transformaciones donde tanto el indigente como cada uno de nosotros, los que estamos al otro lado,  debemos exigir la educación humana y creativa, donde la justicia social, sea una realidad, teniendo en cuenta que para estos seres que son nuestros compañeros en el tren de la vida, también existe la posibilidad  que cada uno de ellos, tenga la capacidad de producir, para que en forma legítima y honesta,  puedan alcanzar sus propias metas.

La verdadera transformación para estos seres, no se da a través de las estructuras sociales, sino de la reconversión mental de  cada uno, lo cual redundará en un autentico cambio por convicción, convirtiendo a estos indigentes en seres humanos integrales.

¿Será que algún día podremos darnos el lujo de decir que nuestra ciudad, tiene el porcentaje  más bajo de indigencia del país? Ahí les dejo la bolita rodando y esperemos  a ver en qué momento decidimos iniciar el proceso que nos indique que esa bolita también puede parar.