Luego de conocerse el deceso de monseñor Jaime Prieto Amaya, Obispo de la Diócesis de Cúcuta, a través de los canales oficiales de la Curia Diocesana, la Alcaldesa de San José de Cúcuta, María Eugenia Riascos Rodríguez, expresó sus condolencias a la comunidad católica y destacó la labor pastoral del prelado.
Monseñor Prieto Amaya, asumió como Obispo de Cúcuta, tras el nombramiento de monseñor Óscar Urbina, como arzobispo de Villavicencio. Practicó la austeridad como ejemplo de humildad. Su vida la dedicó en buena parte a buscar la pacificación del Magdalena Medio, siendo Obispo de Barrancabermeja. Estudioso de la problemática social, mantuvo una línea de trabajo con enfoque hacia las comunidades, para quienes siempre abrió espacios de participación y comprensión.
Al morir el prelado de la iglesia católica, deja un vacío entre sus feligreses, con quienes departió y quienes siempre le manifestaron su gratitud y respeto.
Pese a tener poco tiempo en la ciudad, monseñor Prieto Amaya, compaginó con las políticas sociales de la Administración Municipal, sirviendo de promotor del propósito institucional de consolidar una Cúcuta Humana, Solidaria y Competitiva.
















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