HIPERTENCIÓN

5,2 millones de colombianos sufren de hipertensión arterial

De acuerdo con la firma consultora Deloitte Access Economics, en 2015 hubo un estimado de 5.2 millones de colombianos con Hipertensión Arterial. Por su parte, según el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, afirma que alrededor del 23% de la población adulta, con un promedio de edad de 58 años, padece esta enfermedad.

La presión arterial elevada es un factor de riesgo que se relaciona directamente a la mortalidad por accidente cerebrovascular y enfermedad cardíaca isquémica.

La hipertensión arterial produce cambios funcionales en la estructura del corazón, ya que éste se adapta progresivamente a la carga que implica la tensión alta, causando así una hipertrofia o un engrosamiento de las paredes del corazón, haciéndolo menos flexible e incapaz de bombear sangre de manera eficiente.

El esfuerzo excesivo que hace el corazón, lleva a mayores requerimientos de oxígeno, lo que conduce a infartos o isquemias del musculo cardíaco. Estos eventos generan a su vez más cambios estructurales, que a su generan fallas en el funcionamiento cardiaco, lo que se denomina como: Insuficiencia cardíaca.

Si la hipertensión arterial se logra controlar a largo plazo, a través de un tratamiento con la medicación adecuada, nutrición y la actividad física, se puede reducir el riesgo de sufrir una insuficiencia cardíaca. Adicionalmente, se pueden evitar los infartos, una de las causas más frecuente de insuficiencia cardíaca en la población general.

Se estima que los costos que la hipertensión arterial generó en el sistema de salud, entre otras cardiopatías, en el 2015 fueron de 317.6 mil millones de pesos o 119 millones de USD, con un costo estimado por caso de 61,247 millones de pesos. Es así, como el costo del sistema de salud por hipertensión arterial (HTA)  representa alrededor de 0.5% del gasto en salud de Colombia2.

Sobre la Hipertensión Arterial (HTA)

Hipertensión es el término que se utiliza para describir la presión arterial alta (HTA), una patología crónica silenciosa en la que, como no se presentan síntomas, el afectado tiende a enterarse de su condición una vez presenta cardiopatías o algún accidente cerebro-cardiovascular.

Existen causas no modificables de la hipertensión arterial, como lo son algunos factores genéticos; el género masculino, la edad y raza, teniendo los individuos de raza negra el doble de posibilidades de desarrollar hipertensión, además de tener un peor pronóstico.

Dentro de los factores de riesgo que se pueden controlar, principalmente se destacan el sobrepeso y la obesidad. A medida que se aumenta de peso, asimismo se eleva la tensión arterial, y esta situación es mucho más evidente en los menores de 40 años y en las mujeres.

En algunos casos muy puntuales, la hipertensión arterial puede ser curada. Para la gran mayoría de individuos diagnosticados, el tratamiento es de por vida y está asociado con una reducción de la incidencia de un derrame cerebral, un infarto agudo de miocardio e insuficiencia cardíaca. En el tratamiento de la hipertensión arterial, si bien se deben incluir modificaciones del estilo de vida, como dieta y ejercicio, debe tener acompañamiento farmacológico, destinado a reducir la morbilidad y mortalidad, así como el costo de la hipertensión arterial, uno de los problemas de salud más frecuentes en el mundo.

El aspecto positivo es que el 80% de los infartos de miocardio y de los AVC prematuros son prevenibles. La dieta sana, la actividad física regular y el abandono del consumo de tabaco son fundamentales. Verificar y controlar los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares e infartos de miocardio, como la hipertensión, niveles elevados de colesterol y niveles elevados de azúcar o diabetes, también es de vital importancia.